Volví a mysatcoms después de dos años. La primera vez contratamos el servicio para la sede administrativa de una finca en Fómeque; ahora lo necesitábamos para una bodega más adentro del parque, donde ni siquiera el operador móvil tenía señal estable.
Lo que más me convenció al regresar fue que no tuvimos que explicar el contexto desde cero. El equipo ya conocía el terreno, sabía qué equipos habíamos instalado y qué márgenes de rendimiento esperábamos. La propuesta llegó con un enlace satelital dedicado, un router con soporte para dos bandas y un plan de monitoreo que antes no existía.
La instalación tomó menos de un día. El técnico ajustó la antena para evitar la sombra de los árboles y configuró el sistema de respaldo antes de irse. Desde entonces, el flujo de datos se ha mantenido constante incluso con lluvia fuerte, que era justo el problema que teníamos con el proveedor anterior.
No es un servicio barato, pero cumple lo que promete: cobertura real en zona remota y un canal estable para trabajar con facturación electrónica, videollamadas y respaldos en la nube. Para quien ya conoce la diferencia entre tener señal y tener conectividad útil, esta es una opción seria.
Si están evaluando un caso parecido, vale la pena revisar cómo fue nuestra primera experiencia con el servicio y qué ajustes hicimos después.